Un sillón perdido en la Legislatura

Es habitual que en cada recambio Legislativo algunas cosas puedan perderse. Sin embargo, que se pierda un sillón parecería que es un poco más difícil, pero no. Alguien pensó que lo habían tirado…. ¡Si sí dentro de la Legislatura y se lo llevó!.

Resulta que el flamante legislador por Unidad Ciudadana, Leandro Santoro tomó un sillón de tres cuerpos del pasillo del primer piso de la Legislatura porteña y lo introdujo en su despacho

Pero a ese sillón lo habían sacado al pasillo porque estaban acondicionando el despacho 111, que otrora fuera de Graciela Ocaña hasta diciembre y ahora le pertenece a su delfín, María Sol Méndez.

Fue personal de seguridad, advertido por Méndez, la que recorrió despacho por despacho hasta que encontró el sillón en el despacho de Santoro.

El legislador dijo que como lo vio en el pasillo, pensó que lo habían tirado. Por suerte ya esta todo solucionado y son Buenos Vecinos.

 

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