Salario en disputa: Bancos o billeteras virtuales
10 Febrero 2026
Mientras el sistema bancario tradicional sigue siendo el canal obligatorio para el cobro de sueldos, una encuesta reveló un cambio claro en las preferencias. Nueve de cada diez argentinos quieren elegir dónde cobrar, con un fuerte respaldo a las billeteras virtuales, especialmente entre jóvenes, trabajadores informales e independientes, que valoran practicidad, seguridad y menor burocracia.
El modo en que los argentinos administran su dinero atraviesa un punto de inflexión. Aunque el sistema bancario tradicional continúa siendo el canal obligatorio para el cobro de salarios en relación de dependencia, los datos muestran que esa lógica empieza a chocar con las preferencias reales de la sociedad.
El informe nacional “Los argentinos y el dinero” deja un dato contundente: 9 de cada 10 personas quieren poder decidir dónde cobrar su sueldo. Sin embargo, la práctica vigente va en sentido contrario: 6 de cada 10 trabajadores formales perciben sus ingresos en el banco que define el empleador, sin margen de elección.
Lejos de ser una tendencia incipiente, el uso de billeteras virtuales ya está plenamente incorporado a la vida cotidiana. Más del 76% de los argentinos posee o utiliza alguna, y 6 de cada 10 confían en estas plataformas para manejar su dinero. Las fintech dejaron de ser una alternativa marginal y pasaron a ocupar un lugar central en la economía diaria.
La brecha se profundiza al observar el recambio generacional. Entre los jóvenes, el 78% considera que cobrar el sueldo en una billetera virtual sería más práctico, mientras que el 67% afirma que esta modalidad es segura y le genera tranquilidad. El respaldo también es alto entre trabajadores informales e independientes: más del 65% apoya esta opción, marcando una distancia cada vez mayor con el esquema bancario tradicional.
Las razones detrás de esta preferencia son concretas y repetidas: menor burocracia, facilidad de uso, administración integral del dinero y la posibilidad de obtener rendimientos diarios. Para una porción creciente de la población, la billetera virtual no es un complemento, sino el espacio donde efectivamente gestiona sus ingresos una vez acreditados.
En este contexto, el debate por una eventual reforma laboral vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda para el sistema financiero clásico: ¿tiene sentido sostener un esquema que obliga a cobrar el salario en un banco cuando la mayoría de la población expresa otra preferencia?
La encuesta no plantea una discusión técnica ni ideológica. Expone, más bien, un cambio cultural profundo. No se trata de bancos versus fintech, sino de obligación versus elección. Y, según los datos, los argentinos ya tomaron partido.


