Lospennato defiende el avance de los controles
30 Marzo 2026
La legisladora del PRO, Silvia Lospennato, se refirió a las medidas implementadas en la villa 31, por parte del Gobierno de la Ciudad. La diputada porteña habló del crecimiento irregular, cuestionó la falta de controles previos y detalló el refuerzo policial y las modificaciones en los accesos.
En el programa “El Disparador”, que conduce Maxi Sardi por Delta 90.3, la legisladora del PRO, Silvia Lospennato, analizó la situación del Barrio 31 y respaldó las medidas recientes orientadas a ordenar el territorio y reforzar la seguridad.
Durante la entrevista, Lospennato planteó que "difiere mucho la situación de la Villa 31 de la de los demás barrios" y remarcó que "no por cambiarle el nombre, cambia la realidad", al describir un escenario con problemáticas propias y distintas al resto de la Ciudad.
En ese sentido, advirtió sobre el crecimiento poblacional y las construcciones irregulares. "Lo que vemos es que la población aumenta porque, aunque no está permitido, se sigue construyendo en altura", señaló, y agregó que se trata de "construcciones que se hacen de forma irregular", lo que, según planteó, complejiza aún más el ordenamiento del barrio.
La Legisladora también hizo referencia al marco normativo vigente y a la falta de controles en años anteriores. "El Barrio 31 tiene una ley de urbanización, con una regla que prohíbe la existencia de corralones como actividad", explicó, y agregó que “era para evitar que se siga construyendo de forma ilegal”; sin embargo, cuestionó la ausencia de controles efectivos al señalar que "nadie estaba controlando si esto sucedía o no".
Sobre las medidas actuales, afirmó que "ahora hay decisión de control" y detalló que se comenzó con el cierre de corralones dentro del barrio, en el marco de un proceso más amplio de reordenamiento del espacio urbano.
En materia de seguridad, mencionó que "se derribó un bunker de venta de drogas hace un par de semanas" y precisó que, de los 13 accesos al barrio, "5 se peatonalizaron y otros se los obstaculizó para que no entren vehículos con materiales de zonas aledañas", como parte de una estrategia para limitar ciertas dinámicas dentro del lugar.
Además, subrayó que "no es que se están exigiendo cosas que no se exigen en otro lado de la ciudad, al contrario", y destacó el despliegue policial: "hay 300 policías fijos para la desaturación, y 1000 trabajando en total", lo que marca, según indicó, una fuerte presencia del Estado en la zona.
Por último, vinculó estas acciones con la evolución de los indicadores delictivos y aseguró que "bajaron los delitos de la Ciudad respecto a los últimos 20 años", en línea con el impacto que, sostuvo, tienen este tipo de operativos.


